A lo largo de los
siglos, el amor ha sido y es fuente de
inspiración para los escritores de todos los tiempos y lugares.
Con seguridad, el amor
es el mayor vínculo que se puede establecer entre dos personas. Es por ello
que, en la literatura universal, el amor de pareja es el comodín para que las
historias sean elevadas y profundas.
El amor es
protagonista, entonces, de toda clase de producción literaria: poesía, cuento,
novela, obra teatral…
Veremos en este breve
recorrido, ejemplos de historias de amor en obras literarias.
Para comenzar,
compartimos el poema N° 20 de Pablo Neruda.
El género lírico, protagonista a la hora de manifestar
emociones, sentimientos, percepciones, está repleto de ejemplos de historias de
amor. Amores correspondidos, traicionados, imposibles, etc.
El poema N° 20 de Pablo Neruda, relata el amor que dejó de
serlo. Un amor pasado que tiene reminiscencias en el presente. Un amor hecho
cenizas… pero que dejó una marca imborrable en el alma de quien lo recuerda.
El amor en el género dramático
El ejemplo más tradicional de
historia de amor y que se constituyó en su emblema arquetípico es la obra
teatral: Romeo y Julieta.
Es una tragedia de amor que
relata la historia de dos familias enfrentadas: los Capuleto y los Montesco.
Un casamiento secreto une a los
protagonistas. Pero los desafortunados eventos posteriores: Romeo mata a un
primo de Julieta y es desterrado; Julieta es obligada a casarse con un amigo de
su familia, hacen que la joven pareja deba separarse.
Es el momento en el que un
sacerdote amigo de la pareja ayuda a Julieta a preparar una estrategia para el
escape: fingir una muerte.
Así es como Julieta bebe un
licor que le produciría un estado de inconciencia tal que engañaría a todos.
Romeo sería avisado de esto. Pero nuevamente, la desgracia interfiere en el
camino del amor. Romeo nunca se entera del plan, en cambio, llegan a él
noticias de la muerte de su amada.
Entonces decide suicidarse y
morir en brazos de su amor. “Con un beso
muero”, esas fueron sus últimas palabras.
Pasado el efecto de la droga,
Julieta despierta. Su amor yace muerto a su lado.
No existe otro final, Julieta
clava una daga en su corazón: “La vida es mi tortura, la muerte será mi
descanso”
Los invito a disfrutar de este
resumen de escenas de la versión que Franco Zeffirelli llevó a la pantalla
grande.
El amor en el Romanticismo alemán
Si existe un movimiento
artístico que realza el aspecto melancólico del amor es el Romanticismo, y uno
de sus representantes, Goethe.
Las desdichas del joven
Werther, novela primordial del romanticismo alemán, narra la historia de un joven que marcha
lejos de su hogar y conoce a Carlota, de la que queda enamorado profundamente
al instante de conocerla. Pero Carlota está comprometida.
La desolación y la angustia
provocadas por el casamiento de Carlota se apoderan de Werther que decide
quitarse la vida para acabar con el dolor que le produce ver a su amor en
brazos de otro hombre que no la merece.
¡Ay,
cuánto te he amado desde el momento en que te vi! Desde ese momento comprendí
que llenarías toda mi vida...
Solo
Dios sabe cuántas veces me he dormido con el deseo y la esperanza de no
despertar jamás.
A continuación, el fragmento final de la ópera que fuera
interpretada en el Teatro Colón de Bs As, Argentina, por el tenor Alfredo Kraus.

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